«Estrés económico en los hogares Argentinos»
El fantasma del endeudamiento doméstico sigue ganando terreno en la Argentina. Según el último relevamiento del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), el 49,2% de los hogares que sufren estrés económico —es decir, casi 5 de cada 10 familias cuyos ingresos no llegan a cubrir las necesidades básicas— tuvo que recurrir a préstamos para costear sus gastos corrientes y cotidianos.
El informe enciende las alarmas sobre la calidad del consumo y la sostenibilidad financiera de los sectores más vulnerables. La necesidad de pedir dinero a familiares, amigos o financieras para pagar servicios, alquileres o alimentos se convirtió en una estrategia de supervivencia masiva.
La brecha del endeudamiento
La radiografía del ODSA-UCA expone una profunda disparidad según la situación financiera de cada hogar:
- Hogares bajo estrés económico: El 49,2% se vio obligado a financiarse para el día a día.
- Hogares sin estrés económico: En la vereda opuesta, apenas el 13,3% de las familias estables necesitó financiamiento extra para sus gastos fijos.
- Promedio general: Si se toma la totalidad de los hogares del país, el 27,4% acudió a alguna vía de préstamo para llegar a fin de mes.
El peso de la pobreza estructural
El estudio también cruza estas variables con los índices de pobreza, demostrando que la falta de ingresos potencia la necesidad de asistencia financiera. El 44,4% de las familias que viven bajo la línea de pobreza debieron endeudarse.
Sin embargo, el escenario más crítico se da cuando confluyen ambas realidades: en los hogares que combinan pobreza estructural con estrés económico, la cifra de endeudamiento trepa al 55,8%. Por su parte, entre aquellos hogares que no son técnicamente pobres pero sí manifiestan estrés financiero, el porcentaje se mantiene elevado en un 44,7%, reflejando el impacto de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo en las clases medias.
El panorama que dibuja la UCA expone un círculo vicioso: ante la insuficiencia de los ingresos mensuales, las familias argentinas comprometen su futuro financiero inmediato para cubrir necesidades básicas del presente.
